Amigos para siempre
El otro día vi en un canal de televisión Vecinos, una película de los años 80 dirigida por Alberto Bermejo y protagonizada por un joven y melenudo Antonio Resines.
¡Mira!, le dije a mi hijo, Antonio Resines, el de Los Serrano. Mi hijo me devolvió la mirada, un tanto incrédulo, y se marchó sin decir nada. Se ve que se temía que iba a empezar otra vez con batallitas del abuelo Cebolleta: “¡Mira, un 127 de la época!”, “¡Uy, ese tocadiscos, yo tenía uno igual!”, etc.
También salía Fernando Vivanco, un actor que siempre me ha hecho mucha gracia, aunque bastante desconocido. Y, lo más sorprendente, Carlos Boyero, que hacía también un papel en la película. Lo reconocí por su voz, ya que por la pinta que tenía entonces no había dios que lo descubriera.
Recuerdo que vi Vecinos con mi amigo José Blasco. Vino a mi casa y fuimos en su moto al ya desaparecido cine Goya, en Valencia. Nos reímos mucho con esa comedia costumbrista, de las que había muchas por la época, dirigidas por Trueba, Colomo o Garci, y siempre protagonizadas por los mismos, es decir, por Resines, Carmen Maura, Óscar Ladoire, Pepe Sacristán, etc.
La película sólo me sirvió para acordarme de José Blasco, aquel inseparable amigo de juventud, del que hace ya muchos años que no sé nada. Es cierto que coincidí con él un día, quedamos para comer y nos dijimos que teníamos que reaunudar nuestra antigua amistad. Pera ya han pasado más de cinco años de aquel evento y seguimos sin llamarnos.
No sé, tal vez algún día volvamos a encontrarnos, como ocurre con aquellas cosas que buscamos con ahínco una tarde y creemos perdidas, hasta que un día, por casualidad, das con ellas en el sitio más insospechado de la casa.
No sé. Tal vez.
La disculpable errata en “reanudar” (pone “reaunudar”
me ha hecho reparar en que la amistad, y supongo que sentimientos afines por exceso y defecto, supone un anudamiento, un estar atados unos y/a otros. Podría parecer algo negativo esto de los atamientos, quizás lo sea más de una vez, pero en esto me asaltan los versos de Cernuda: “Libertad no conozco sino la de estar preso en ti”. Hay ataduras dulces de llevar; y otras que sólo escuecen. Hay almas capaces de arrostrar nudos marineros con garbo y estoicismo; y otras que, como dice mi madre, no aguantan mosca en el culo. Ahí estamos.(Yo también ví una vez a Resines con pelo, una puñá de pelo, lo juro por la niña de los peines.)
Comentario por CrisCrac — Enero 14, 2008 @ 10:54 pm
Eso, “amigos para siempre, güil-yu-olgüeis-bi-mai-frien”.Tienes que tomarte una “last cup” con Jose Blas-cup
Viejos tiempos forever…
Comentario por Fer — Enero 14, 2008 @ 11:33 pm
Sipp
Comentario por Garfunkel — Enero 17, 2008 @ 9:37 pm