Estilema

Mayo 4, 2008

Calvo-Sotelo

Archivado en: Gente, Libros — signos @ 11:51 am

 

  Se ha muerto Leopoldo Calvo-Sotelo. Era un tipo serio, tal vez demasiado para esa España que lo que quería a toda costa en aquella época era divertirse. Todavía me acuerdo de algunos de los chistes de la revista El jueves: uno de los que más gracia me hizo era un tipo que entraba en una farmacia para pedir un sonmífero verdaderamente eficaz. Lo había probado todo y estaba desesperado. El farmacéutico le daba los discursos grabados de Calvo-Sotelo y le aseguraba que era un remedio infalible. También recuerdo a Sandro Pertini, en la final del mundial de fútbol de España, riendo y gritando como un loco junto al Rey, mientras que Calvo-Sotelo, con cara de entierro, permanecía hierático mirando el espectáculo con sus grandes gafas de concha. Aquel hombre estaba en las antípodas de todo lo que que sonara a mediático. ¿Se imaginan a Calvo-Sotelo dirigiéndose a la cámara al final de un debate televisivo, escogiendo su mejor perfil y diciendo con cierto aire de galán: Buenas noches y buena suerte?

  Para casi todos, Calvo-Sotelo era un tipo aburrido que representaba el pasado. Por eso fue barrido sin piedad por el joven y atractivo Felipe González.

  Pero hace algunos años, vi a Calvo-Sotelo en un programa de televisión. Lo entrevistaban a propósito de un libro que había escrito  y me quedé sorprendido con su perspicacia, su ironía, su forma de decir las cosas. Era un tipo serio pero divertido, sonreía lo justo, sólo levemente, cuando dejaba caer alguna de sus ironías, muchas de ellas sangrantes. Aquel tipo manejaba los silencios y los gestos como nadie, sin necesitar de ningún mentecato que le dijera como sonreír a la cámara.  Me senté en el sillón y disfruté como un loco. Luego, al cabo de una semanas, vi su libro en un librería. No me gustan ese tipo de libros, pero leí allí mismo alguna página y volví a flipar con su lenguaje.  Esta mañana he leído que Calvo-Sotelo sabía cálculo infinitesimal y física cuántica, además de haber leído a Heisenberg y a Heideger.

  ¿Qué hacía un tipo como él en un país y en una década como aquélla?

6 comentarios »

  1. Me gusta ser amigo tuyo, cabronazo.

    Comentario por CrisCrac — Mayo 4, 2008 @ 2:12 pm

  2. Y a mí. Y me gusta leerte, aunque no haga apenas comentarios.

    Comentario por Teresa — Mayo 4, 2008 @ 8:11 pm

  3. y a mí también… no hago comentarios, pero me los leo todos.

    Comentario por garfunkel — Mayo 5, 2008 @ 8:02 pm

  4. Y yo too, caray.

    Comentario por rain — Mayo 6, 2008 @ 1:39 pm

  5. Yo no me los decreodequé, Yorchcluni, ni mú les decreo… Y a los múos ágrafos callaos, menos aún. Escecticismo va a ser, este síndrome… Será que los maestros me pegaban capones en el occipucio cuando era pequeño (y bajito).

    Comentario por CrisCrac — Mayo 6, 2008 @ 6:26 pm

  6. ¡Hostia! ¡Esa “c” es una impostora entrometida! ¿Adónde habrá ido a parar la puta “p”?

    Comentario por CrisCrac — Mayo 6, 2008 @ 6:30 pm

Redifusión RSS de los comentarios de la entrada. URI para TrackBack.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.