Fenómenos extraños: el teléfono móvil
Últimamente siempre suena el móvil en momentos inesperados. El otro día fui a bajar la basura y cuando volví vi que tenía una llamada perdida. Ayer mismo, me dejé le móvil en el comedor, fui a la cocina, me entretuve demasiado con los macarrones (se habían pegado, los condenados) y cuando volví me di cuenta de que había sonado el móvil y no lo había oído. Lo malo es que eran llamadas desde un número oficial, esas que no se pueden devolver. Me dio rabia porque no sabía quién me llamaba.
Así que ahora no voy a ningún sitio sin el móvil.
El otro día estaba comiendo en compañía de mi móvil cuando oí una voz extraña. Parecía provenir de una radio o algo así. Pero no, procedía de mi móvil. Me lo acerqué al oído y noté que de él salía una extraña voz. Le di a una tecla y salió un icono que empezó a recriminarme: “Ya era hora; llevo casi veinte minutos gritando”. Me quedé mirando, perplejo, aquel extraño monigote.
”¿Tú eres de ciencias o de letras?” me preguntó a bocajarro. “De letras”, respondí. “Ah, entonces no me sirves, qué mala suerte”, dijo airado. “Bueno, los de letras todavía tenemos cabida en este mundo”, me defendí. “Sí, y así os va. De todas formas, concluyó, mi problema sólo se resuelve con una ecuación. Me he quedado atrapado en este mundo, en tu mundo de literatos, filósofos y humanistas, y necesito volver al mío, al de los números y las fórmulas.
En ese momento sonó el móvil. Lo miré y vi una retahíla de números. ¿Diga?
