Estilema

Abril 23, 2009

Mortadelo en La Rambla

Archivado en: Escritura, Gente — signos @ 8:48 pm

Íbamos paseando por La Rambla de Barcelona cuando vimos a Mortadelo. mortadelo-fullParecía bastante despistado, mirando a un lugar y a otro, Rambla arriba y Rambla abajo. Estuvimos bastante rato observándolo y llegamos a la conclusión de que, o había quedado con alguien y le había dado plantón, o, tal vez, no recordaba el sitio exacto de la cita e iba de un sitio a otro tratando de localizar a la persona en cuestión.

  En esta ocasión, Mortadelo no recurrió a ningún disfraz. Iba con una camisa de color negro, un pantalón vaquero y una chaqueta en tonos oscuros, además de portar sus habituales gafas redondas de cristal grueso. Tal vez se había citado con el superintendente Vicente y estaba jugando al despiste. Lo seguimos por inercia, pero a mí en el fondo me guiaba la ansiedad de conocer al superintendente Vicente. Lo hubiera abordado ipso-facto: “Hey, tú eres el superintendente Vicente. Te he reconocido”, le hubiera dicho. Imagínense, el director de la TIA en persona. Pa cagarse.

la-rambla

  Pero, como era sábado por la noche, tal vez Mortadelo había quedado con una chati. ¿Una chati? ¿Le conoce alguien un ligue a Mortadelo? La noche barcelonina tomaba otros tintes. Nos separamos para observar a Mortadelo desde diversas posiciones. Se adentró en la plaza Real, coqueteó con una negrita que, tal vez,  le propuso un intercambio sexual. Me quedé mirando a la negrita mientras Mortadelo aprovechaba mi despiste y desaparecía por alguna callejuela oscura.

  Informé al resto del comando de la desaparición de Mortadelo. La decepción fue total.

4 comentarios »

  1. Sabía que lo harías, y me has adelantado. Yo también inicié un post sobre este caballero de la triste figura barcelonés, el único famosillo en nuestro viaje, pero no acabé de darle forma. Nuestro Mortadelo de las Ramblas tiene su entrada en la Wikipedia. Lo curioso y, si quieres, algo dramático, es la frase final de su ficha: “Durante toda su vida ha compaginado los trabajos de actor con otros empleos temporales, como fotógrafo y cartero”. Ese hombre solitario de más de dos metros, feo, gracioso y larguirucho, ese superagente de tebeo, es un pluriempleado a media jornada en oficios dignos pero de escasa prestancia. Se te puede quedar la cara a cuadros si le ves llegar a tu casa a traerte un paquete postal. Ostia, Mortadelo! exclamará algún noi. Qué estigma de por vida.
    Y sí, seguramente acabaría llevándose a alguna mulata de pago, tenía toda la pinta, harto de que la Ofelia no se rinda a sus encantos…

    Comment por Fer — Abril 23, 2009 @ 9:41 pm | Responder

  2. Hola,
    Dime una dirección de e-mail donde escribirte. Tengo una información que quizá te interese incluir en tu blog.

    Un saludo.

    Comment por Jim — Abril 24, 2009 @ 5:19 pm | Responder

  3. Qué misterio………..

    Este mensaje de Jim sería un buen comienzo para una novela de intriga policíaca, de las que te gustan!

    Comment por Fer — Abril 24, 2009 @ 8:27 pm | Responder

  4. El personaje de mortadelo lo tengo psicoasociado a un vecino mío. Yo era un adolescente de 16 pa’ 17 years, ya embebido en mis primeras lecturas marxistas y libelos, y oía por las noches a aquel tío, un ingeniero industrial, descojonarse vivo a grandes carcajadas causadas por la lectura, cosa que no ocultaba antes al contrario, de los tebeos de mortadelo y filemón, pero carcajadas atronadoras de verdad, lo cual me empanaba un poco las meninges al ver que yo sesudamente me recomía el catecismo marxiano mientras aquel tipo se lo pasaba pipa. Marx y Engels, por un lado, Mortadelo y Filemón, por otro. Qué doble pareja ganadora si no hubiese todo eso de los “fulles”, “escaleras de color”, pókeres diversos y tanto tahúr del Mississippi a los mandos de la nave Enterprise.

    Comment por CrisCrac — Abril 27, 2009 @ 7:35 pm | Responder


Canal RSS de los comentarios de la entrada. URI para TrackBack.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.