Estilema

noviembre 27, 2008

Roy

Filed under: Escritura,Películas — signos @ 3:55 pm

 roy [Para CrisCrac]                                            

  Hace una mañana gris, plomiza. Llueve en la avenida del Cid. Es una lluvia fina, intermitente, que deja en la atmósfera un tinte irreal. A mi espalda, un bar con un cartel que dice “Quinto y tapa: 1.20€” Enfrente, un hombre vestido con chándal rebusca en el contenedor de basura. Cruzo por la avenida y al pasar frente al Hospital General veo a un tipo rubio, alto, de rasgos duros. Lleva una muleta y no parece importarle que la lluvia caiga sobre él. Me quedo mirándolo y repara en mí. Deja por un momento de caminar, apoyado en la muleta, y enciende un cigarrillo. Esquiva mi mirada, pero sabe que sigo observándolo. “He visto cosas que vosotros no creeríais”, parece decirme.

  He dudado un momento, pero ahora sé que es él. Es Roy. A veces ocurre. Tipos que son expulsados violentamente de la ficción aparecen de súbito en la realidad sin saber muy bien cómo moverse en ese espacio tan extraño para ellos. Son huidizos, desconfiados, recelosos. Aunque reconocidos a veces por la gente,  no conocen a nadie. Y nadie confía en ellos.

   Roy teme, en el fondo, ser reconocido. Quisera seguir viviendo en la ficción, pero ya no hay vuelta atrás. Alguien lastimó su pierna. Ha pasado más de diez días en el hospital. No ha hablado con casi nadie. No le resulta fácil granjerarse amistades en ese lugar inhóspito. Un resbalón, una navaja, un automóvil a velocidad excesiva acabarán un día con su vida. Esa vida humana que tanto anhelaba.

   Sigue cayendo la lluvia. Fría, gris, metálica.

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noviembre 22, 2008

Maneras de existir

Filed under: Escritura,Gente,Libros,Películas — signos @ 11:23 am

  El otro día me acordé de Princesas, la película dirigida por ese tipo de nombre aristocrático y pinta de progre perfectamente estudiada. Fernando León de Aranoa sorprendió a todos con aquella Familia, cuyo argumento nos tuvo engañados hasta el final, para luego rodar Los lunes al sol.  Aunque sólo hubiera hecho esa película, ya gozaría de todos mis respetos.

  En Princesas, la protagonista dice en un momento determinado algo así como “Existimos porque alguien piensa en  nosotros”, una frase que, según cómo se mire,  puede llegar a tener mucha enjundia. Maravillosa, por cierto,  la interpretación de Candela Peña.

  Tenía una profesora en la Universidad que una vez nos preguntó cómo se mataba a un personaje en una novela. Al final, ella misma contestó: “Dejándolo de nombrar”. Tú no lo nombras más y desaparece. No hace falta que urdas una complicada trama para eliminarlo, que le des mil vueltas o que inventes muchas estrategias: lo borras y deja de existir.

  Jorge Luis Borges puso en la primera página de La cifra la siguiente inscripción: “La dedicatoria de un libro es un acto mágico. También cabría definirla como el modo más grato y más sensible de pronunciar un nombre. Yo pronuncio ahora su nombre, María Kodama. Cuántas mañanas, cuántos mares, cuántos jardines del Oriente y del Occidente, cuánto Virgilio”. Con esa dedicatoria, uno ya se puede ir satisfecho de este mundo.

  “Una cuestión de lenguaje. Eso parece ser la vida humana”. Ahí le has dado, Lledó.

noviembre 16, 2008

Luis García Montero

Filed under: Uncategorized — signos @ 5:15 pm

   garcia-montero1Un juzgado acaba de condenar al poeta Luis García Montero a pagar 3.000 euros por injurias a un colega, José Antonio Fortes.  La causa fundamental de Fortes (el asunto ya se venía arrastrando desde hacía años)  para la querella fue un artículo publicado por García Montero en el que éste llamaba “profesor perturbado” a su colega. En sus clases, Fortes se refería a García Lorca como un “fascista” y a Francisco Ayala como “aliado del fascismo”, además de insultar a García Montero y a su familia.

  García Montero ha decidido dejar su trabajo en la Universidad. “¿Qué sentido tiene que yo esté yendo a clase todos los días cruzándome con profesores del departamento?”, argumentó.  Al día siguiente, un grupo de amigos firmó un manifiesto en apoyo del poeta. Entre ellos, figuran Joaquín Sabina, Caballero Bonald, Benjamín Prado, Ian Gibson y Miguel Ríos. Por sus amigos lo conoceréis, digo, deformando un poco aquel dicho de todos conocido. 

  Tengo discos de Sabina y de Miguel Ríos, libros de Ian Gibson, de Caballero Bonald y de Benjamín Prado. García Montero me escribió unas palabras en un libro de García Montero, aunque tú no lo sepas; señaló unas erratas a unas cartas de amor, y voló, señores pasajeros buenas tardes, a una velocidad de novecientos kilómetros.

  Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi.

garcia-montero-gonzalez-y-sabina

noviembre 14, 2008

Murakami

Filed under: Libros — signos @ 5:06 pm

   after-dark1

  Es sábado por la tarde. Javi quiere un disco que han sacado los que hacen el “Carrusel deportivo”. Vamos a la FNAC. Allí veo, After Dark, el último libro de Murakami. Me acuerdo de que Joan me ha llamado para ver si ya lo había leído. Lo compro. Luego,  veo a Joan. Es alto y huesudo. Tiene una risa fácil. Dice que se va  a cenar con su galerista.

  Ahora es por la noche. Me molesta la superioridad abrumadora del Barça sobre el Valladolid. Ha de haber más competición, pienso. El fútbol es emoción, tensión, reloj3intriga, indignación, alegría, expectación. Al cuarto gol me canso y me voy a leer. Abro el libro de Murakami. Me cuesta entrar en la historia, pero al llegar a la página 25 ya no puedo dejarlo. Miro por la ventana y veo la luna a la una. A las dos ya no hay quien pare de leer. Enchufo la Nespresso y me preparo un café. Cortado. Murakami me ha sumido en una noche japonesa. Tal vez tú eres Mari, la joven estudiante que lee en una mesa de un restaurante nocturno, y yo soy Takahashi, el músico alto y desgarbado que la aborda. Los dos conocemos a Eri Asai.

  Ahora ya es muy tarde. Me asomo a la ventana y no llueve. Al fondo, por Juan Llorens, se ven bastantes coches. Todavía habrá algún bar abierto. Podría bajar e ir a tomar una copa, encontrarme con alguien, charlar un rato. Pero todo eso es poco probable. La vida no es como una novela. Apuro la novela de Murakami, como apuraría la copa que no he tomado, y escucho la música que se desprende de sus hojas: Spot After Dark.

  Mañana será domingo.

noviembre 8, 2008

Opinión personal razonada

Filed under: Escritura,Gente,Música — signos @ 12:42 pm

  A veces abro el periódico y busco artículos interesantes para la asignatura de Comentario de texto. El jueves pasado leí uno en el Ciberpaís, firmado por Francis Pisani: “SocialText 3.0 trata de facilitar la comunicación entre el núcleo denso de un equipo de trabajo y la gente menos conocida que lo puede abrir a otras experiencias. Da herrramientas para acceder a la periferia rápidamente y parte del principio, según Mayfield, de que “los beneficios de los vínculos débiles se amplifican cuando hay confianza en el contexto”. (…) Pero ¿cómo se hace? Primero hay que encontrar la información referente a la gente que está en la periferia buscándola o suscribiéndose a ciertos flujos RSS relacionados a sus actividades. El uso de los estándares abiertos de Google y pronto de Netvibes automatiza ciertos procedimientos e incluir widgets muy dinámicos. Pueden, por ejemplo, seguir los flujos de vida de colegas o de gente conocida, como se hace en Facebook”.

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 Venga: resumen, tema, estructura y opinión personal razonada. ¿Opinión personal razonada? Pues mire,  no entiendo nada de lo que dice ese señor. Yo creo que éste ya no es mi tiempo. Que yo me quedé en los tiempos de los libros de papel, de las notas manuscritas con pluma Montblanc para decirse cosas importantes,  de los domingos por la mañana, de los artículos melancólicos de Manuel Vicent, del chateo con tintorro de Ribera, de la terraza del Helios con vistas al mar y de otras cosas que no digo por no aburrir al personal. Y todo eso (y viva la contradicción) por mucho que me gusten todas estas nuevas tecnologías que nombra Pisani.

  ¿Malos tiempos estos? No, por supuesto. ¿Buenos, entonces?  Los hubo mejores, claro. Good times, bad times, give me some of that. Ooh, woo, ooh.

noviembre 1, 2008

Donde la historia se acaba

Filed under: Efímeros,Escritura,Gente,Libros — signos @ 10:51 am

  Últimos días de octubre. De repente, hace mucho frío. Como la temperatura ha descendido bruscamente de un día para otro, camino por mi ciudad y no la reconozco. Parece que esté paseando por una ciudad de esas europeas que me gustan tanto. De súbito, la gente me parece más educada, más elegante, más culta. Con sus abrigos, sus chaquetas de piel, sus bufandas enrolladas al cuello, sus gorros. Ya no es esa gente sudorosa de hace unos días, de pelo en pecho, de michelín flácido, de muslo grasiento. Estoy en otra ciudad, no cabe duda.

  Como leí el otro día en un periódico que los libros iban a desparecer (en el mejor de los casos, tienen una vida no superior a los diez años) me quedo mirando como un pasmarote el escaparte de una librería que me gusta mucho.  Está en la calle San Fernando. La miro fijamente para retener en mi memoria todos los libros, todos los grabados y todos los carteles allí expuestos.  Ya sé: parezo un personaje de Fahrenheit 451.  

  Veo un libro de Francisco Garfias (o Garfías, vete a saber) que habla sobre Juan Ramón Jiménez. En la portada pone JUAN RAMON JIMENEZ, así, sin acentos. Con lo tiquismiquis que era Juan Ramón, que se pasaba años rectificando sus poemas, me lo imagino revolviéndose en la tumba y cagándose en el tal Garfias.

  Una vez memorizado el escaparte, me voy por donde he venido. Pienso en algunas cosas, que no voy a contar aquí por no repetirme, y en algunas personas, que tampoco voy a nombrar,  tal vez porque ya van cayendo en el olvido. El olvido que seremos, que decía Borges.

  Adiós, octubre, adiós.

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