Estilema

agosto 12, 2011

Martinis

Filed under: Escritura,Gente,Libros,Viajes — signos @ 10:25 pm

Leí hace unos días unas palabras de Santiago Gamboa, escritor colombiano del que  recuerdo una novela y un precioso artículo sobre poetas y aviadores.  Ahora dice que estuvo un día en The Algonquine, el mítico hotel de Nueva York, y que bebió dos martinis, ni uno más, rememorando a Dorothy Parker (“Me gusta beber un martini, / dos como máximo. / Después del tercero estoy debajo de la mesa, / después del cuarto debajo de mi anfitrión”). Envalentonado por los cócteles, se fue a una librería de viejo y allí se encontró con un libro de poemas de Catulo traducido al inglés (costaba menos de un dólar), dentro del cual había una hoja doblada en cuatro con un poema mecanografiado, tal vez con una vieja Remington, en donde había un poema dedicado a una amiga, Ann, en el día de su cumpleaños.

La historia no acababa ahí, pero ¿para qué seguir? Seguramente, la felicidad es algo así, estar en Nueva York, en el Algonquine, tomando un martini mientras afuera cae la nieve o hace sol. O tal vez la felicidad consista en mirar polvorientos libros al precio de un dólar en una esquina de Broadway. O en recordar el latín que dimos en el instituto (la nostalgia del latín, que decía Borges), ese idioma que ya no sirve para nada, como las fotos antiguas, los soldaditos de plomo o las viejas cartas de amor mecanografiadas en una Olivetti olvidadas en el interior de un libro que, quién sabe, todavía ande por una estantería de la casa antes de acabar en una librería de viejo de una vieja ciudad de provincias.

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